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…la prevención del cáncer de cuello uterino u otras enfermedades relacionadas con el VPH, o ambas, sean una prioridad de salud pública; la introducción de la vacuna sea factible programáticamente; pueda asegurarse el financiamiento continuo; y se considere la rentabilidad de las estrategias de vacunación en el país o la región. Las vacunas contra el VPH son más eficaces en mujeres que no han sido infectadas previamente por los tipos del VPH relacionados con la vacuna; por lo tanto, la población objetivo principal debería seleccionarse en base a los datos de edad de inició sexual y la viabilidad de poder contactar a las jóvenes adolescentes a través de las escuelas, las instalaciones de atención de la salud o los entornos comunitarios. La población objetivo principal probablemente esté compuesta de niñas entre las edades de 9 ó 10 años hasta los 13 años. Los programas para prevenir el cáncer de cuello uterino deberían priorizar inicialmente el logro de una alta cobertura en la población objetivo principal compuesta de niñas adolescentes jóvenes. La vacunación de las poblaciones objetivo secundarias de niñas adolescentes de mayor edad o mujeres jóvenes se recomienda sólo si es viable, accesible, rentable, no resta recursos a la vacunación de la población objetivo principal o a los programas de detección de cáncer de cuello uterino, y si una parte significativa de la población objetivo secundaria tiene probabilidades de nunca haberse infectado con los tipos del VPH relacionados con la vacuna.36
…la prevención del cáncer de cuello uterino u otras enfermedades relacionadas con el VPH, o ambas, sean una prioridad de salud pública; la introducción de la vacuna sea factible programáticamente; pueda asegurarse el financiamiento continuo; y se considere la rentabilidad de las estrategias de vacunación en el país o la región. Las vacunas contra el VPH son más eficaces en mujeres que no han sido infectadas previamente por los tipos del VPH relacionados con la vacuna; por lo tanto, la población objetivo principal debería seleccionarse en base a los datos de edad de inició sexual y la viabilidad de poder contactar a las jóvenes adolescentes a través de las escuelas, las instalaciones de atención de la salud o los entornos comunitarios. La población objetivo principal probablemente esté compuesta de niñas entre las edades de 9 ó 10 años hasta los 13 años.
Edad de vacunación
Muchos países han adoptado políticas que apoyan la vacunación de adolescentes mujeres antes de ser activas sexualmente (por lo general entre los 10 y los 14 años). Si bien la vacunación a una edad más temprana no presenta riesgos teóricos, todavía no se han publicado estudios para respaldar la vacunación de niñas muy pequeñas o infantes. Hasta el momento, no se recomienda que las mujeres de mayor edad, sexualmente activas, se vacunen ya que ambas vacunas muestran una eficacia mucho menor después de la infección por el VPH. En cambio, el mejor plan de acción para este grupo es la realización de pruebas de detección en el cuello uterino.1,36 Debido a que la incidencia más alta de cáncer de cuello uterino se da en mujeres de más de 40 años de edad, las pruebas de detección son especialmente importantes en mujeres de más edad (consulte Necesidad continua de pruebas de detección más adelante).
Subsidios para las vacunas
Las lecciones aprendidas mediante estos programas modelo de vacunación ayudarán a brindar a los países las herramientas necesarias para desarrollar programas locales eficaces. Las estrategias de pronósticos y entrega de las vacunas (en escuelas o programas comunitarios) también pueden guiarse en base a esta información.
Garantizar el acceso a la vacuna contra el VPH
En la mayoría de los países en vías de desarrollo, las adolescentes jóvenes no suelen tener una relación cercana con los sistemas de salud; garantizar el acceso será un desafío. Una sugerencia prometedora es fortalecer los programas escolares de salud, especialmente con al reciente aumento en la asistencia a la escuela primaria en algunos países. En los lugares donde muchas niñas jóvenes abandonan la escuela cuando son pequeñas, los programas comunitarios podrían ayudar a cubrir la brecha.
Una vez que se desarrollen estrategias eficaces para alcanzar a estas niñas, también podrán usarse para ofrecer intervenciones de salud adicionales adecuadas para niñas mayores, como otras inmunizaciones, desparasitación, tratamientos preventivos intermitentes contra la malaria, suministros de redes para las camas, suplementos nutricionales, educación sobre la salud en general y destrezas útiles para la vida cotidiana. Utilizar un sólo sistema para realizar intervenciones múltiples, en el mismo momento de la vacunación contra el VPH o en otro momento, disminuirá los costos de todas las intervenciones.
Necesidad continua de pruebas de detección
Si bien se espera que las nuevas vacunas contra el VPH reduzcan significativamente el riesgo y la incidencia del cáncer de cuello uterino, no reemplazarán a las pruebas de detección. En cambio, el uso de las vacunas conjuntamente con las pruebas de detección maximizará la eficacia.39,40 La detección es necesaria para las millones de mujeres de 30 años o más en las que probablemente ya se produjo una infección por el VPH si han sido sexualmente activas en algún momento de sus vidas. Debido a que las nuevas vacunas no son terapéuticas, no pueden beneficiar a las mujeres que ya están infectadas. En estas mujeres, los efectos serían mucho menos significativos, y probablemente las protegería sólo contra los tipos del VPH con los que todavía no hayan estado en contacto.
Los países con programas de detección ya implementados deberían continuar apoyando la detección, incluso si se implementara un programa de vacunación. En países sin programas de detección, los responsables de adoptar las decisiones políticas deberían considerar iniciar las pruebas de detección en mujeres de 30 años y más, una o dos veces en su vida, conjuntamente con la vacunación de niñas y mujeres jóvenes que todavía no sean sexualmente activas.15,40,41Para obtener más información consulte la sección Detección.
Vacunación de niños
La vacunación de niños no es rentable en países en vías de desarrollo. Los niños pueden infectarse con el VPH, pueden infectar a sus parejas mujeres y pueden desarrollar enfermedades asociadas con el VPH como cáncer de pene, anal y oral o verrugas genitales. Algunos expertos creen que vacunar tanto a niñas como a niños beneficiaría a las mujeres porque las mujeres se infectan a través de su pareja sexual masculina, pero los modelos computacionales sugieren que esta estrategia podría no ser rentable al menos que la cobertura de la vacunación en niñas sea baja.42
Los proyectos de investigación y ensayos clínicos actuales están analizando ciertas preguntas:
¿La administración conjunta con otras vacunas para adolescentes es segura y eficaz?
Vacunas profilácticas de segunda generación
Inmunidad a largo plazo sin refuerzos.
Los investigadores trabajan en vacunas profilácticas de segunda generación que podrían cubrir algunas de estas necesidades.43,44
Vacunas terapéuticas
Detección y tratamiento de lesiones precancerosas video y transcripción
Vaccination (RHO Cervical Cancer sitio web, inglés)
Global Guidance for Cervical Cancer Prevention and Control (Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia, PDF, inglés)
Vacunas contra el virus del papiloma humano: Documento de posición de la OMS (Organización Mundial de la Salud, PDF, español)
Cervical cancer, human papillomavirus (HPV), and HPV vaccines: Key points for policy-makers and health professionals (Organización Mundial de la Salud, PDF, inglés)
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